lunes, 15 de febrero de 2016

El timo de las estadísticas de denuncias falsas



Titular del artículo del periódico La Razón, por Ángeles Blanco



En todo el 2014, la FGE (Fiscalía General del Estado) sólo tenía abiertas 38 causas por denuncias falsas de violencia de género. Sólo durante el primer trimestre del año 2013, la policía detuvo o imputó a 869 personas por denunciar un falso robo de teléfono móvil. Es evidente, aunque sea por emplear la lógica más elemental, que huele a tostado que en un año se denuncien más de tres mil estafas al seguro del móvil y que, en el mismo espacio de tiempo, sólo haya 38 presuntas estafadoras que intenten beneficiarse de una ley que les puede asegurar custodias de hijos, viviendas, ayudas y otros beneficios. Más de tres mil frente a treinta y ocho. Juzguen ustedes.  

El periódico La Razón, publicó en el 2010 un artículo en el que situaba España en el disparadero de las denuncias falsas de malos tratos en Europa, pese a que no exista debate alguno al respecto en los medios de televisión españoles. El diario La Razón se hacía eco de la noticia y se ponía en contacto con el Ministerio de Igualdad que, en su habitual proceder, remitió a los datos del CGPJ (Consejo General del Poder Judicial). Éstos, a su vez, reconocen que la estadística de denuncias falsas no está tipificada. Concretamente dicen; “Existen datos de las denuncias realizadas, de las que han sido condenatorias y de las que han sido absolutorias, pero no hay una cifra concreta sobre denuncias falsas”. En otras palabras; no existe una estadística oficial de denuncias falsas y, por tanto, las estadísticas que ofrecen diferentes medios y “especialistas” en violencia de género carecen de oficialidad.

Incluso Jaime Tapia, magistrado de la Audiencia Provincial de Vitoria, aunque se muestra extremadamente cauteloso, reconoce que la ley “puede” poner en peligro la presunción de inocencia. Además, añade que puede, por haberse intentado equilibrar la situación, se haya llegado demasiado lejos legislativamente. Aunque sus palabras son muy prudentes –mucho más que las de su colega del Juzgado de Familia, Francisco Serrano, represaliado con una ejemplarizante y severísima inhabilitación de diez años- se reconoce desde altas instancias judiciales que, con la LIVG, se ha “podido” ir demasiado lejos. 

¿Cómo obtienen, entonces, las estadísticas de denuncias falsas que sitúan el fraude por debajo del 1%? Sencillamente comparando las sentencias condenatorias con el total de denuncias por violencia de género que se interponen. Pero cuando la ley invierte la carga de la prueba, y el acusado es culpable hasta que se demuestre lo contrario, cuando las posibles denuncias falsas no son perseguidas de oficio, como decía la abogada y criminóloga Bárbara Royo, y cuando –tal como señala un estudio del CGPJ- el 84,1% de las sentencias son condenatorias, ¿qué valor tienen esas estadísticas de denuncias falsas? Si no hay presunción de inocencia, si la mayoría de juicios por violencia de género terminan en condena porque se invierte la carga de la prueba, y si las denuncias falsas no son perseguidas de oficio, ¿cómo podemos basarnos en las –prácticamente- inexistentes condenas por falsa denuncia?






España, un país de represión con leyes como la LIVG. Explicado en sólo un minuto: AQUÍ



9 comentarios:

  1. A ver, como experiencia personal cercana por un familiar mío, si ese familiar no hubiera estado respaldado por un abogado de pago al que le dio la señal para ir hacia delante contra la falsa denuncia, el juzgado de violencia de género no hubiera hecho nada. Y en el escrito ponía claramente que la mujer había hecho una falsa denuncia, curioso ¿eh? Sin embargo el caso fue sobreseído y tengo papeles que lo demuestran y creo que lo he pasado un par de veces por twitter con sus capturas correspondientes.



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    1. He visto los documentos y no hay género (nunca mejor dicho) de duda. Otro ejemplo (cuántos más habrá diseminados por España) de obstáculos para evitar que casos así alteren la estadística.

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  2. Fijaos bien por qué "no existen las denuncias falsas", ejemplo de mi caso:
    En mi sentencia ABSOLUTORIA, el juez daba una reprimenda a la denunciante falsaria:

    textual:"...lo cierto es que la primera noticia del supuesto maltrato se produce el mismo dia en que ésta se sabe denunciada por el acusado y constante entre los mismos un procedimiento contencioso de disolucion matrimonial en la que ambos se disputan la custodia de la hija común".

    Una vez adquirida firmeza la sentencia, interpuse una denuncia por denuncia falsa, la cual fue archivada en un tiempo recor con los siguientes argumentos... textual:

    "...La denuncia que encabeza estas actuaciones carece de la mínima coherencia exigible. De lo anterior, significa que no debe darse lugar a la apertura de una investigación formal de este Juzgado de Instruccion, pues de la misma no resulta posible determinar unos hechos concretos que constituyan una infraccion penal."

    Y se queda el juez tan fresco... por eso efectivamente NO EXISTEN LAS DENUNCIAS FALSAS.

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    1. Idéntico caso al anterior. El sobreseimiento como pretexto para dar carpetazo a un presunto (por decir algo) caso de denuncia falsa.

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  3. Jaja este año 38?pues devo de conocelas todas yo jiji

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    1. Jajajá. Ese dato (ya por sentido común) es increíble.

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  4. Con tan solo unos leves conocimientos jurídicos se sabe que acusado absuelto no es igual a denuncia falsa. Por ejemplo, yo puedo ejercer violencia, ser denunciado y que no se pruebe la situación y salga absuelto. En ese hipotético caso, sin embargo, mi pareja no hubiera presentado una "denuncia falsa". Así que equiparar absoluciones a denuncias falsas es una falacia malintencionada o el fruto de una ignorancia galopante.

    En cuanto a la inversión de la carga de la prueba, también se da en el ámbito del derecho laboral pues es un mecanismo útil, precisamente, para compensar situaciones en las que no resulta sencillo aportar pruebas.

    Ahora bien, si prefieren se deroga la Ley Integral de Violencia de Género (a pesar de que el Tribunal Constitucional no lo hiciera), y volvemos al "cásate y se sumisa".

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    1. En mi caso fui objeto de una denuncia falsa por acoso por mi ex pareja. La denuncia fue sobreseída y archivada por falta de pruebas sin que llegara a haber juicio, pero para mí sería imposible demostrar que la denuncia es falsa y por eso no presenté denuncia contra ella siguiendo el consejo de mi abogado.

      Además de que esta ley permite un uso inapropiado de la justicia, a mí me costó 726 euros de honorarios de abogado defenderme de una denuncia falsa y a ella la denuncia falsa le sale gratis (aunque tiene un nivel económico alto) porque tiene derecho a justicia gratuita con independencia de su nivel económico.

      Me parece todo aberrante y me siento avasallado y maltratado por la justicia.

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  5. usted tambien comete falacias:

    1
    presuponiendo que su comportamiento con la otra parte es un acto "violento" y lesionando el principio de presuncion de inocencia y proponiendo un peligroso giro hacia la necesidad de probacion de la inocencia mas tipio de siglos pasados (probatio diabolica)
    2
    en cuanto a la derogacion de la ley, esta ley es injusta y parcial, pero usted esta proponiendo que no hay un punto neutro, sino que renunciar a esta ley implicaria volver a la situacion ultraconservadora de hace 40 años

    los hombres de ahora no son culpables de la opresion que sufrieron las mujeres de antes

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