jueves, 31 de diciembre de 2015

El Madrid de Carmena






De regreso de una corta estancia en Madrid –viaje de placer, por lo que he estado desconectado de blogs y redes- me he dedicado a ordenar una serie de pequeñas observaciones. No os aburriré con el anecdotario de un viajero recién llegado a su Ítaca, sino que haré unas reflexiones sobre el Madrid de Carmena, y sobre los efectos secundarios de la irrupción de Podemos en el panorama político en plena resaca de la “fiesta de la democracia”

Encontré Madrid algo distinta de la última vez que la visité, antes del desmoronamiento del ladrillo, cuando me tropezaba con una obra cada diez pasos. Que me perdonen los obreros de la construcción, pero encontré reconfortante no oír aquella cacofonía de martillos neumáticos y excavadoras, y no tener que dar rodeos o cambiar de acera por aquellas molestas barreras amarillas. Madrid no estaba en obras, pero encontré las calles salpicadas de algo más sutil que la contundencia de una taladradora; en cada calle había grafitis feministas, consignas del manual del revolucionario iletrado, dogmas de la religión leninista. 

No regales joyas, regala feminismo. STOP cánones de belleza. La revolución será feminista, o no será. En cada calle una pequeña arcada de ignorancia, una flatulencia de analfabetismo. Del Ministerio de Sanidad e Igualdad colgaban enormes pendones con el lema “Hay salida”. Me hubiese gustado preguntarle a la alcaldesa si para un hombre denunciado falsa y sistemáticamente por su agresora, que ha sufrido la indignidad de ser sacado de su casa con esposas en sus muñecas y pasar tres días en un calabozo sólo por ser señalado con un dedo, también hay salida. Si se puede salir de una orden de alejamiento tras otra, de ser obligado a comparecer en esos juzgados especiales que no existen en ningún otro país del mundo, y que no le garantizan los más básico derechos procesales. Le preguntaría, ¿cómo se sale de tener que demostrar tu inocencia en cada una de las innumerables denuncias que tu maltratadora te pone? Los carteles que cuelgan de ese ministerio orwelliano no se aplican a esos hombres porque un hombre no puede ser maltratado, y el caso que sí lo es (el 0,01% según la Fiscalía, aunque ese porcentaje parece ser más alto entre los políticos), tiene las leyes ordinarias. Muy efectivas, por supuesto. 

La realidad es que sólo hay salida si eres mujer. Para hombres, niños y ancianos, al otro lado de la puerta bajo el cartel Exit hay un muro de ladrillos de corrección política y electoralismos, y a prueba de sentido común y empatía. 

Con la irrupción de Podemos hemos sido testigos, en menos de un año, de una agresión verbal contra Cristina Cifuentes, agresiones físicas a una político de Vox en Cuenca, un atentado contra la sede del PP en Génova y un puñetazo a Mariano Rajoy en Pontevedra. El lenguaje “no inclusivo” y los cánones de belleza son responsables de las “muertes machistas”, pero sus encendidos discursos de odio ideológico, “el miedo cambiará de bando”, “iremos a Segovia de cacería para aplicar la justicia proletaria” y demás no influyen en esas agresiones ideológicas, por supuesto. 

Pero, ¿cómo pueden hablar de justicia proletaria gente como Pablo Iglesias o Iñigo Errejón? Gente que dicen luchar por la abolición de las clases sociales al tiempo que emplean despectivamente la expresión “lumpen” para designar a “las clases inferiores”. Con la irrupción de Podemos, muchas criaturas cavernarias salieron de las grietas donde parecían estar hibernando y ahora se alojan en ayuntamientos y ministerios, y dirigen nuestras vidas, para aplicar la justicia proletaria.


Feliz año.







miércoles, 23 de diciembre de 2015

Feliz Navidad a todos




La adoración de los pastores. Bartolomé Esteban Murillo.




De nuevo en la brecha, amigos míos… 



Así comienza unos versos de William Shakespeare, que dedico a todos los compañeros de trinchera que he conocido en esta cruzada por la sensatez, la justicia y la humanidad. Tal vez, a menudo, nos frustremos ante la lentitud de nuestros progresos, pero cuando nos inunde el pesimismo ante las injusticias, la iniquidad de esos personajillos siniestros que fiscalizan nuestras vidas y hasta nuestras relaciones afectivas, la infamia de esos mezquinos actores que emponzoñan nuestra sociedad por una gloria tan vulgar y efímera como el dinero, pensad que nosotros somos lo único que hay entre ellos y sus miserables propósitos. 

No les permitamos que vivan tranquilos, haciendo y deshaciendo como ridículas alimañas con ínfulas de dioses. Pongámosles zancadillas, cavemos fosos en su camino, y afilemos las uñas para dejarles claro que no lo tendrán fácil, que aún tienen que batir un reducto de decencia en el mundo hipócrita y vil que quieren concebir. 

A las mujeres de nuestra trinchera –numerosísimas mal que le pese al feminismo que dice representarlas- les contaré una genial anécdota. En la antigua Grecia, durante el transcurso de un combate de pancracio, un luchador reprochó a su oponente -después de que le venciera en la pelea- que le había mordido. 
-Muerdes como las mujeres.- Espetó el luchador, en un ataque de mal perder. 
-También muerden los leones.- Le respondió el vencedor. 

Seguid luchando, aunque sea a mordiscos, contra todo aquel que os trate de arrebatar a vuestras parejas, hijos y nietos. Nada haríamos sin mujeres como PalomaGL, Antonia Carrasco, Carmen Serrano o Patricia Ocaña, que han asumido la difícil y, a veces, ingrata posición de vanguardia. Y nada harían ellas sin guerreras como María Antonia Lladó, Maite Montané, Ana Tormenta, Alicia V., Sagrario Hernández, Mary Boleyn o Marisa Sanz. Muchas son las que notarán estas navidades una importante ausencia en la mesa; la incansable Vero Barcelona, Hita Martín, Marisa CP, Pepi o María Chinchilla. Otras eligieron el bando después de ver la cara que nos oculta el feminismo, como la siempre lúcida Pilgrim o Alba. A todas ellas les deseo Feliz Navidad y próspero Año Nuevo. 

Por supuesto, nada tendría sentido sin el compromiso inquebrantable de un nutrido grupo de hombres como Chefyc, Alejandro Villar o Juan Carlos Málaga. El siempre consciente Francisco J. Rosario, el preciso Genitor, Carlos Martínez, José Luis Sariego, Nacho Ledesma, Charlie, Judas, Vidal y muchos otros. Muchos de ellos sufrieron la perfidia de las instituciones, como Jony, Jesús Muñoz, César Algarra o Strigoii. Que jamás flaquee vuestro ánimo. A todos ellos también les deseo Feliz Navidad y próspero Año Nuevo. 

¿Y qué mejor propósito de Año Nuevo que seguir en la lucha, sin desfallecer? He aquí parte de los versos de William Shakespeare, quién escribió las más brillantes palabras… con permiso del manco, por supuesto. 



De nuevo en la brecha, amigos míos, una vez más […] En la paz nada conviene más a un hombre que la serena modestia y la humildad, pero si el estallido de la guerra suena en los oídos, entonces hay que imitar la conducta de un tigre. Tensen los músculos, conjuren a la sangre, disfracen el buen carácter con la furia de rasgos crueles, y luego den a los ojos un aspecto terrible […] 






Seguramente me haya dejado a muchos –sois demasiados, por suerte- pero confío que en estas fechas de amor y regocijo sabrán perdonarme. Feliz Navidad a todos.










sábado, 19 de diciembre de 2015

Socialisto



El multimillonario José Miguel Monzón



El Gran Wyoming habló de violencia de género, y defendió las virtudes de la Ley Integral de Violencia de Género en el espacio televisivo que presenta, en la Sexta. La televisión es un lugar maravilloso, donde nos encontramos a gurús omnisapientes como Wyoming, que valen absolutamente para todo; lo mismo hablan de macroeconomía el lunes, que de geopolítica el martes, que dan un coloquio sobre terrorismo el miércoles, y se ponen la toga de juristas el jueves –después hablan de “cuñaos” desde la izquierda-. Esos economistas/politólogos/sociólogos/juristas sólo tienen credibilidad porque aparecen en televisión, y porque una adormecida, aborregada, ovejizada población pasa una media de cinco horas diarias bajo el yugo de la férrea dictadura televisiva y, con una ingenuidad producto de una infantilización forjada a golpe de pésimos modelos educativos –o adoctrinadores- y una idiotización fomentada –y financiada- por el Estado, cree a pies juntillas “porque lo dan en la tele”. 

Así pues, el Gran Wyoming, que para los habitantes del país de los ciegos, es un intelectual, se convirtió en experto en igualdad de sexos en general, y de la LIVG en particular, y la defendió en un monólogo final que, pese a su brevedad, logra la hazaña de verter datos sesgados, manipulación y banalizaciones varias. 

¿Quién es Wyoming? Muchos lo conocerán por ser ese presentador de espacios televisivos donde, con un lenguaje mordaz y un sentido del humor ácido –básicamente leer chistes escritos por guionistas en un telepronter-, se convierte en el azote de políticos, banqueros y altos empresarios. Sin embargo, él mismo tiene hasta diecinueve propiedades, lo que le convierte en el clásico socialista de lucha social por el día, y yate y caviar por la noche, siguiendo la creciente tendencia que ya marcó en su día Felipe González. 

Antes de que los socialistas que estén leyendo este artículo griten desaforados eso de que ser socialista no es sinónimo de ser pobre o practicar el ascetismo, debo conceder que Wyoming puede hacer –faltaría más- lo que quiera con su dinero. Simplemente señalo lo paradójico que resulta que un socialista declarado y beligerante como el Gran Wyoming amase una respetable fortuna participando de la burbuja inmobiliaria, paradigma de ese voraz neoliberalismo contra el que lanza encendidos discursos. Socialista de palabra, neoliberal de corazón. Como todos. Porque una cosa es ser socialista, oiga, y otra es ser tonto. 

Además de invertir en ladrillo, Wyoming es un gran empresario, como lo demuestra el hecho de que es el administrador único –y también único trabajador- de una empresa que tiene acumulados tres millones de euros en activos. Esa empresa de una única persona –no estoy hablando de Monedero, aclaro- tiene a su nombre una vivienda unifamiliar de 250 metros cuadrados en Ciudad Lineal, y un dúplex de 157 metros en Zahara de los Atunes, donde el humorista y presentador veranea con su hija. 

No hablemos en este artículo de las ventajas derivadas de adquirir o poseer propiedades a nombre de una empresa, sino de hechos. El Gran Wyoming ya fue multado con casi un millón de euros por detectarse irregularidades en sus declaraciones fiscales. 

Pero bueno, no quiero que este artículo se reduzca a un Ad Hominem, así que vayamos al fondo del vídeo que, a fecha de este artículo, acumula 177 “no me gusta” en YouTube, por 144 “me gusta”. En él expone una serie de datos que pretenden demostrar la necesidad de la LIVG –no los expondré ahora porque podéis ver el vídeo pinchando AQUÍ- así que expondré yo otra serie de datos bastante elocuentes. 



  • Según el estudio del Instituto Contra la Violencia del Centro Reina Sofía, España presenta uno de los índices más bajos de muertes por violencia hacia la mujer. Los países del norte de Europa, paradigma de la igualdad social, presentan tasas de homicidios hasta tres veces superior. Antes de que la LIVG se cuelgue la medalla de estos bajos índices de violencia hay que destacar que dicho estudio es de 2003 (la LIVG se aprobó el 28 de Diciembre de 2004).

  • Más de un millón de hombres han sido juzgados en estos doce años por delitos tipificados en la LIVG, siendo la mayoría de los condenados procesados por delitos que, de ser cometidos fuera del ámbito de la pareja –o por una mujer dentro de la misma- se hubieran considerado faltas. 

  • El número de mujeres asesinadas no ha disminuido. 

  • Se observa un incremento de maltrato entre adolescentes –aquellos que han crecido con esta ley y las políticas propagandísticas que presentan a la mujer como un ser indefenso y necesitado de tutela-. 

  • Según datos de la Fiscalía General del Estado, todos los delitos violentos han disminuido a excepción de la mal llamada violencia de género.  

  • España tiene la mayor tasa de presos de toda Europa occidental. La estancia media de los reclusos está también entre las más altas del continente, y se ha duplicado desde 1996. Todo ello a pesar de que los índices de criminalidad de este país están entre los más bajos de Europa. No es descabellado decir que vivimos en un estado represivo. Más del 7% de la población reclusa son hombres acusados únicamente por delitos tipificados por la LIVG.  

  • Se sigue estudiando el endurecimiento de las penas por LIVG, así como la inclusión de los hijos en las estadísticas de violencia de género de forma automática –cosa que ya hacen diversos medios de prensa y televisión-.  

  • Jueces como Francisco Serrano o María Sanahuja se han mostrado públicamente en contra de la LIVG. Serrano fue inhabilitado diez años como consecuencia de ello y, actualmente, ejerce como abogado y activista. 



Gran Wyoming, he expuesto estos datos porque se te olvidó incluirlos en tu coloquio. Ya sabes, para la próxima. 






miércoles, 16 de diciembre de 2015

La hija bastarda del franquismo






Después de la polémica suscitada por la reforma de la Ley Integral de Violencia de Género pretendida por Ciudadanos –polémica artificial, fabricada por la izquierda con fines electoralistas y adulterada por los medios de propaganda que son la prensa y televisión españolas- es conveniente recordar que el padre bastardo de esa ley es –y esto parece el giro argumental absurdo de una telenovela venezolana- el propio Francisco Franco. 

Así es, fue durante el franquismo –concretamente en 1944- cuando se establece un agravante penal para los delitos que tuvieran como víctima a la mujer y victimario al hombre. Dicho condicionante –que se llamó, elocuentemente, “desprecio de sexo”- se mantuvo vigente hasta 1983, cuando un Congreso de mayoría socialista aprobó la eliminación del agravante arguyendo, muy acertadamente, que sólo servía para perpetuar la imagen de la mujer como un ser infantilizado, necesitado de una protección especial que acentuaba su debilidad física y mental. 

Curiosamente, fue el diputado popular Rodríguez Calero quien se manifestó contrario a la eliminación del desprecio de sexo, lo que enfadó al sector socialista –una diputada del partido, que entonces dirigía Felipe González, montó en cólera y gritó ¡fuera! a Calero-. Entonces, aquella sociedad española, más cultivada, hastiada de cuarenta años de autoritarismo y anhelante de libertad, vio la eliminación del agravante como algo positivo, un paso más hacia el progreso social. No hubo movilizaciones sociales, y los medios –mucho antes de la decadencia que sobrevendría después, cuando claudicaron ante los aparatos del estado y los poderes facticos- no hicieron populismo sobre ello. 

Y hete aquí, que treinta años después, aquel socialismo que suprimió el agravante hacia la mujer aprobó una ley, hija bastarda de aquella medida franquista, para devolver a la mujer el papel de ser desprotegido, que debe ser tutelado por las instituciones del estado –que no es otra cosa sino hacerla dependiente de él-. Así pues, y viéndolo desde esa perspectiva, si existe alguna institución parecida al “patriarcado” es aquella que protege la infame y machista LIVG; es decir, el feminismo. 

Alberto Garzón decía que Ciudadanos haría retroceder a España doce años si reformaba la LIVG. Habría que recordarle que fue la izquierda quien, precisamente, nos hizo retroceder hasta 1983 cuando aprobó una ley fascista. De modo que, lo único que hará Ciudadanos, será que regresemos de una maldita vez al presente.







domingo, 13 de diciembre de 2015

Un acto de amor



Captura de la web del periódico LA VANGUARDIA



El cuarto poder es, a veces, el primero en cuanto a influir en la población se trata. No en vano, toda dictadura, sea abiertamente autoritaria o se oculte tras un barniz de democracia, necesita los medios de información para asegurarse en el poder. Es entonces, mancillada la ética periodística, cuando los medios de información se degradan en medios de propaganda, y se convierte en otra herramienta estatal más. Por supuesto, el neofeminismo se ha valido –como buen movimiento totalitario- de los medios de comunicación para atraer masas, adoctrinar e imponer los valores del neofeminismo. Exactamente como lo han hechos totalitarios de la orilla derecha e izquierda de las doctrinas políticas –si algo han tenido en común líderes como Fidel Castro y Benito Mussolini es que ambos inundaron las calles con sus rostros-. 

Una arquitecta arrojó, no hace mucho, a sus dos hijas, de diez meses y once años respectivamente, desde su estudio, situado en un decimotercer piso. Luego se lanzó al vacío. Los medios televisivos pasaron de puntillas por una brutal y trágica noticia que, de haber tenido su macabra protagonista otros cromosomas, habrían bombardeado con un sensacionalismo que haría palidecer a la prensa amarilla británica. Pero aún peor es la extrema indulgencia con la que algunos medios escritos tratan la noticia. 

En uno de ellos, la psicóloga Nuria Farriols aseguraba que la razón del doble infanticidio había sido la “tristeza extrema”. Tal vez, mi ignorancia en el campo de la psicología me haga atrevido, pero osaría afirmar que la “tristeza extrema” no es un móvil válido para cometer un crimen. Pero la experta va más allá. Considera el horrible crimen de la arquitecta como un “acto de amor” y emplea el término “suicidio ampliado”. Si bien es cierto, el suicidio ampliado se contempla en el campo de la psicología para explicar este tipo de crímenes, ¿os imagináis las repercusiones que tendría si se hubiese empleado en el caso de un padre que asesina a su mujer o hijos y, posteriormente, se quita la vida? 

Sin embargo, dicha valoración profesional no ha elevado ni una sola queja del mismo feminismo que, cada vez que la noticia del asesinato de un mujer se rotula “muere una mujer”, se lleva las manos a la cabeza y grita aquello de “no morimos, nos matan”. Parece que el feminismo expide un permiso de indulgencia para los asesinos que tienen el cromosoma XX. 

Mientras que una doble parricida es tratada con excesiva benevolencia, los medios se ensañaron con un descaro sospechoso con Marta Rivera, de Ciudadanos, por decir algo tan elemental como que la violencia no distingue de sexos, y que la asimetría penal viola el artículo 14 de la Constitución que dice que no se discriminará por razón de sexo. Esos son los medios de comunicación de este país –considerado uno de los peores de Europa-. El rigor periodístico, la imparcialidad, la independencia del poder, eliminadas para convertirse en una herramienta estatal al servicio del autoritarismo disfrazado de democracia.







La verdadera historia de la Ley de Violencia de Género que no te han contado. En sólo dos minutos; AQUÍ



miércoles, 9 de diciembre de 2015

La destrucción de las relaciones entre hombres y mujeres




Curiosamente PP y PSOE de acuerdo con una ley



La Ley Integral de la Violencia de Género se fundamenta en una mentira. Es la legalización de un engaño del estado al pueblo. La LIVG se justifica en “la especial incidencia de la violencia de género en nuestro territorio” (frase sacada de la propia ley) cuando es rotundamente falso. En España no existe una incidencia especial en este tipo de violencia si nos comparamos con países que son el paradigma de la igualdad social, como Finlandia. De hecho, en España mueren 3,6 mujeres por cada millón de habitantes (Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia) muy por debajo de la media Europea, que se halla en torno a 6. Por tanto, es FALSO que exista una incidencia especial en nuestro territorio. 

Pero, además, es una ley heterófoba, pues en el mismo texto dice que toda relación afectivo-sexual está estructuralmente basada en la dominación de género. Es decir, todas las relaciones heterosexuales son machistas por naturaleza, lo que significa que apoya el binomio hombre-opresor y mujer-víctima. Además de heterosexista es falso, porque todos hemos experimentado relaciones (propias y de personas a nuestro alrededor) donde no se da ese desequilibrio de poder que, según el neofeminismo y el estado, aseguran como una certeza científica. 

Sin embargo, dicha ley sólo castiga (con una insistencia sospechosa) la violencia ejercida por el hombre hacia la mujer cuando les une una relación afectivo-sexual, pero cuando un hombre maltrata o agrede sexualmente a una mujer en otro contexto (por ejemplo, un jefe a una empleada), las leyes contra el machismo no se aplican. ¿Por qué? Con esto quiero aclarar que NO abogo por extender la LIVG (sólo sería multiplicar las injusticias y aumentar el poder de una nefasta ley), pero resulta paradójico que sólo se persiga, acose y se ataque violentamente las relaciones afectivo-sexuales entre hombres y mujeres y no, por ejemplo, las relaciones laborales. 

Apoyados en machaconas campañas fascistoides, que alimentan la pasión, la irracionalidad y las emociones animales en lugar de invitar a la reflexión y la razón, el estado ha conseguido su propósito; que la palabra mujer sea sinónimo de víctima, y que la palabra hombre pueda ser sustituida por opresor o agresor. Eso ha tenido un efecto beneficioso en la Industria de Género; ha aumentado el machismo en los adolescentes (curiosamente, aquellos que han crecido con esta ley, implantada en 2004). En resumen: 



1) Tenemos una ley fundamentada en dos mentiras: 1) Existe en España una incidencia especial en la violencia doméstica hacia la mujer, y 2) toda relación heterosexual es machista. 

2) Es una ley de ingeniería social, cuyo objetivo es destruir las relaciones entre hombres y mujeres. Crear guetos sexuales. Dividir a la población, siguiendo la máxima divide y vencerás. Ya que sólo se criminaliza las relaciones afectivo-sexuales entre un hombre y una mujer. 

3) No sólo es inefectiva, y ataca al varón heterosexual, sino que se ha detectado un repunte de machismo entre los más jóvenes (aquellos que ha crecido con la LIVG, en vigor desde 2004).










domingo, 6 de diciembre de 2015

Una herramienta más del sistema




David Rockefeller




Hace unos días, lancé al aire una pregunta que parecía encerrar en sí misma una contradicción; si el feminismo tiene tan pocos seguidores (según Prado Esteban apenas el 1,7% de los españoles se consideran feministas), ¿por qué recibe financiación millonaria, está tan protegido por las instituciones y ejercen tanta influencia en los medios de comunicación? 

El productor de cine Aaron Russo mantuvo una gran amistad con Nick Rockefeller, quien presidiera la Fundación Rockefeller, una de las organizaciones filantrópicas más prestigiosas del mundo, y que presidió seis generaciones de la poderosa familia estadounidense Rockefeller. Russo afirmó que, en una ocasión, Nick se sinceró con él con respecto al papel que la fundación jugó en el desarrollo del feminismo moderno, y el por qué dicha organización filantrópica financió el movimiento. 

Según declaró Russo en una entrevista, Nick Rockefeller le aseguró que la Fundación Rockefeller financió el feminismo por dos motivos; por un lado, la liberación femenina suponía incluir en el mercado laboral a la otra mitad de la población, duplicando con ello los ingresos fiscales y, de otro lado, adelantar la edad en la que los niños son ingresados en el sistema educativo (que en palabras de Sánchez Dragó, son campos de concentración escolares para lobotomizar, ovejizar y convertir a los niños en adultos sumisos que pasan con la cabeza gacha por la ranura de las urnas y la taquilla del fisco).






 






Para quienes sostienen que se trata de una teoría conspiranóica, no es la primera vez que la Fundación Rockefeller financia “polémicos” movimientos. También subvencionó políticas eugenésicas en los Estados Unidos, que perseguían la “mejora” de las características genéticas de la población usando métodos poco éticos de cría y esterilización selectiva. Se calcula que, entre 1909 y 1979, el movimiento eugenésico fue responsable de hasta sesenta mil esterilizaciones forzosas. 

El neofeminismo (ya es completamente imposible hablar de feminismo, entendido como el movimiento de principios del siglo XX que luchó por el sufragio femenino) es un movimiento creado por el estado como estrategia de ingeniería social con varios propósitos, a saber: 



 -La división de hombres y mujeres. El clásico divide et impera, para controlar con mayor facilidad a la población, por parte de las élites políticas. 




-Atacar directamente los lazos afectivos entre ambos sexos para reducir a las personas a animales laborales perfectos, con el único propósito de trabajar y consumir. 



 -Atacar directamente el núcleo familiar, con el propósito de minimizar su influencia sobre los hijos, que pasan a estar tutelados por el estado desde sus primerísimos años (en la actualidad, los niños entran en el sistema a la edad de tres años).





El feminismo no es otra cosa que una herramienta más del sistema.















martes, 1 de diciembre de 2015

PSOE propone barra libre al delincuente








Programa electoral del PSOE:  AQUÍ


Este es el programa electoral del PSOE; más de doscientas páginas que prometen, cuál Éxodo, una tierra que emana leche y miel. Una lectura pesada, soporífera, que provoca un potente efecto estupefaciente ideal para insomnes. Un libreto plagado de fantasía, la descripción de un mundo de Oz irrealizable, una utopía más fantástica que El Señor de los Anillos. 

Pero más allá de esa lectura atroz, llena de intencionalidad y muy pocas propuestas, hay una abyecta promesa que, a diferencia de todas las demás, sí tiene visos de cumplirse si el candidato Pedro Sánchez -menos carismático que el maniquí de un Bershka- se convierte en el próximo presidente de España. 

Básicamente consiste en la negación del SAP (Síndrome de Alienación Parental), infamia al que nos tiene más que acostumbrado el partido neofeminista del capullo. Pero el PSOE quiere ir un paso más allá, por si no era lo suficientemente ignominioso negar una cruel y muy habitual forma de maltrato infantil. Pedro Sánchez pretende despenalizarlo

Si se cumple dicha propuesta, habrá barra libre en los procesos de divorcio, en los descompensados régimen de visitas, en quienes posean el privilegio de la custodia monoparental, para ejercer una malsana influencia e incentivar al odio al otro progenitor con total impunidad. Con la garantía de que el PSOE les ha expedido una patente de corso para maltratar a sus hijos sin que tengan consecuencias legales

Si Pedro Sánchez gana, el SAP no dejará de existir (si fuera así le votaría hasta yo) sino que dejará de existir en los juzgados. Sin embargo, en sus casas, miles de niños seguirán siendo alimentados por el odio, educados en el desprecio hacia su padre, convertidos en proyecto de adultos frágiles, confundidos, timoratos. ¿Imagináis que despenalizaran el robo, la violación, el maltrato o el asesinato?

Argumentan que el SAP no existe porque no es reconocido por los principales manuales psiquiátricos del mundo. Argumento endeble que no sostiene el embate del más ligero soplo. Los manuales psiquiátricos, como cualquier ciencia, están en continuo cambio. No son leyes sagradas e inamovibles. Debemos recordarles que hasta la reciente fecha de 1990, la OMS consideraba la homosexualidad como un trastorno mental, y se ponían en peligro la salud de millones de personas con “terapias” psicológicas y químicas que “curaban” dicho trastorno. Cuando el SAP sea reconocido por la comunidad científica (que lo será) todos aquellos que hoy se oponen pasarán a la historia por ser aquellos que obstaculizaron la lucha contra el maltrato infantil. Una de las peores etiquetas a las que el individuo más infame podría aspirar.