lunes, 30 de marzo de 2015

El Feminator


Jesús Lovejoy fue el elegido por la resistencia para viajar a través del espacio-tiempo y proteger al Tivípata. El F-1000 había viajado al pasado para matar al líder de la revolución, antes de que naciera.
Todo comenzó en noviembre de 2015 cuando, contra todo pronóstico, el PSOE ganó las elecciones generales y Pedro Sánchez se convertía en el primer presidente mangina de la democracia española. Ese fue el primer día del fin de la democracia. Una de las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno fue la tala del bosque de Grazalema para obtener el suficiente papel para redactar la nueva lista de acciones punibles contra la mujer. El 16 de enero de 2016, el Observatorio de Violencia de Género incluyó en la lista de actitudes machistas votar a otro partido que no fuera el PSOE, y poco a poco el feminazismo se hizo con el poder.

Se prohibió el fútbol y fue sustituido por programas de victimismo, se declararon 341 días de la mujer al año y se otorgó la Vagina de Oro (la máxima condecoración al mérito civil) a una onubense por haber obtenido el record de poner más denuncias falsas por violencia de género (17 denuncias por violencia doméstica a sus quince parejas sentimentales, una al presidente de su comunidad de vecinos y otra a un hombre que encontró al azar buscando en las páginas amarillas). En la tristemente célebre noche de los cristales rotos, todas las tiendas del país agotaron sus stocks de camisas de cuadros y una legión de furibundas lesbianas invadieron las calles. En 2019 se declaró fiesta nacional el 23 de marzo, fecha en que una lesbiana, armada con un strapon, mancilló el honor de Albert Rivera. Los hombres fueron recluidos en campos de concentración, donde se les recolectaba el esperma mediante atroces ingenios lesbianicos.





Entonces, en el 2022, un hombre se enfrentó a la terrible directora del campo de recolección de Huesca, la podemista Beatriz Gimeno, y llevó a los hombres a la liberación. Su nombre era Tivípata. Sin embargo, Skynet no estaba dispuesta a claudicar tan fácilmente, y envió a través del campo espacio-tiempo a su más letal servidora; el Feminator, mitad máquina, mitad feminazi. Su objetivo era matar al Tivípata antes de nacer, otorgando a su madre el derecho al aborto contra su voluntad. La resistencia envió al Teniente Jesús Lovejoy para protegerlo. El día del juicio final había llegado.     


viernes, 27 de marzo de 2015

Falacias detectadas




Si en un post anterior analicé las falacias lógicas (argumentos que aparentan ser lógicos pero que esconden una conclusión falsa) de un artículo que negaba la existencia del feminazismo, hoy intentaré detectar falacias en un artículo de María Pazos de su blog Blog de María Pazos Morán titulado "Custodia compartida impuesta: ¡esto no es igualdad!". Ya el título es de traca porque hace un empleo sutil de palabras malsonantes que inducen al lector a pensar que la medida es negativa. ¿Impuesta? ¿Una medida justa se impone o se aplica? ¿Se imponen leyes contra el robo, la agresión y la estafa, o más bien se aplican leyes contra el robo, la agresión y la estafa? ¿Cuál es el término más apropiado?
Pero dejando “detallitos” aparte, entremos en materia. María Pazos defiende en su artículo que la maternidad afecta laboralmente a la mujer, menoscabando su independencia económica, y ofrece algunos datos impactantes como, por ejemplo, que el 94% de las personas que abandonan el trabajo por razones familiares son mujeres. Este dato puede parecer demoledor, pero nos encontramos con dos problemas. Primero; María Pazos no aporta la fuente de donde ha extraído ese dato. Ninguna mención al organismo que ha desarrollado esa estadística. Eso nos lleva a confiar en su palabra y, sin ánimo de ser irrespetuoso, un dato de incontrastada naturaleza no es una prueba. En segundo lugar, y aunque se contraste dicha estadística, menciona “razones familiares”, un concepto amplio que abarca la maternidad pero también muchas otras razones que no serían vinculantes al problema que aquí se trata.
Otro dato que ofrece es el siguiente; hay aproximadamente 3,5 millones de mujeres en edad laboral sin empleo. Bueno, teniendo en cuenta que en España hay 6 millones de parados, se puede decir que son prácticamente la mitad… Además, y al igual que en el dato ofrecido antes, tampoco se especifica que la maternidad sea la culpable.
Hasta ahí los “datos objetivos”, pero cuando escribe subjetivamente, la manipulación se hace más evidente. […] hombres que distaban mucho de asumir su 50% del trabajo doméstico y de los cuidados se acuerdan de que tienen derecho a cuidar […] María Pazos demuestra facultades de omnisciencia al saber cómo se reparten las tareas del hogar todos los hombres de este país. […] Mujeres sin ingresos, mujeres sometidas a malos tratos, mujeres acostumbradas a hacer de su hogar el centro de su mundo […] Aquí detectamos una falacia muy común; el Ad passiones. Consiste en manipular las emociones del lector en lugar de ofrecer argumentos válidos. ¿Todas las mujeres carecen de ingresos, están sometidas a malos tratos y han vivido enclaustradas en el hogar conyugal?
María Pazos concluye que es necesario una igualdad laboral entre hombres y mujeres para que la custodia compartida sea viable. Pero esta conclusión, aunque parezca lógica, se trata de otra falacia. Concretamente la llamada Falacia del hombre de paja, que consiste en contra-argumentar tergiversando el argumento del oponente. Por ejemplo, si digo que el boxeo es un deporte duro y peligroso y mi oponente me responde que la prohibición del boxeo limita las libertades de quien quiere practicarlo está empleando dicha falacia ya que, en ningún momento, he dicho que se deba prohibir el boxeo.
Hasta donde sé, ningún padre (al menos un padre que tenga dos dedos de frente) está a favor de la desigualdad laboral de la mujer por pedir la custodia compartida. Por tanto, esgrimir dicha desigualdad laboral como argumento para negar a un hombre ejercer la paternidad en igualdad de condiciones incurre en la falacia del hombre de paja. ¿No es más lógico que las mujeres luchen por la igualdad laboral en lugar de por desprenderse de sus privilegios maternos?


Conclusión del Tivípata:

Irregularidades detectadas:

  • Datos estadísticos incontrastados (no se menciona la fuente de dichos estudios)
  • Datos sesgados (pues en algunos de ellos no se especifica que la causa del problema sea la maternidad)

Falacias argumentativas:

  • Falacia ad passiones.
  • Falacia del hombre de paja.



Seguiré con la búsqueda de textos en contra de la custodia compartida que no incurra en irregularidades o no contengan falacias argumentativas, pero me da que es como buscar el Santo Grial.

¡Saludos!


jueves, 26 de marzo de 2015

Entrevista a líder feminista



Hoy entrevistamos en exclusiva a Gertrudis Sttutmeyer, líder de la asociación feminista Machete al machito.


Tivípata.- Buenos días, señora Sttutmeyer. Algunos han acusado a los miembros de su…

Gertrudis Sttutmeyer.- Miembras.

T.- ¿Perdón?

G. S.- Miembras. La mayoría de las personas afiliadas a mi asociación son mujeres, por tanto le rogaría que no empleara la forma masculina de la palabra para referirnos a nosotras, gracias.

T.- Pero la palabra miembras no existe…

G. S.- ¿Está insistiendo en esa actitud machista?

T.- No. Sólo digo que la RAE no recoge la palabra…

G. S.- Doy por terminada esta entrevista. No pienso seguir conversando con este fascista. (Se levanta de la silla y aparecen otras dos mujeres con el pelo corto y camisa de cuadros que me miran con cierta hostilidad)

T.- No, disculpe. De acuerdo. Reformularé la pregunta. Algunos han acusado a las miembras de su asociación de ser un pelín radical. ¿Qué tiene que decir sobre ello?

G. S.- Se trata de un intento de deslegitimar nuestro movimiento y desacreditarnos. La asociación Machete al machito sólo busca la igualdad.

T.- Pero puede entender que el nombre de la asociación de a equívocos… ¿No le parece un tanto extremista?

G. S.- ¿Extremista? (Enrojece y eleva el tono de voz) ¡Extremista son todos esos asesinatos! ¡Todos los casos de acoso sexual! ¡El machismo institucionalizado del patriarcado opresor!

T.- Con el debido respeto, ¿no le ha aparecido una reacción un poco exagerada? Sólo he dicho que el nombre de la asociación me ha pare…

G. S.- ¡¿Acaso está negando todos esos crímenes?!

T.- No, por supuesto. Bueno, usted decidió fundar esta asociación después de ser víctima de un suceso terrible. Sé que puede resultarle doloroso hablar de ello pero, ¿se siente con fuerzas para contarnos lo que sucedió?

G. S.- Sí. Estaba en el metro (hace una larga pausa, bebe un poco de agua). Sólo estábamos él y yo en el vagón del metro. Noté que me miraba (Hace una nueva pausa). Faltaba poco para llegar a nuestro destino cuando se acercó a mí y me cortó el paso. Entonces lo hizo…

T.- ¿Qué hizo?

G. S.- ¡Me invitó a una taza de café! ¡¿Lo puede creer?! En ese momento me sentí como un trozo de carne. Le grité que mi cuerpo no le pertenecía. Además, ¿por qué quería invitarme? ¿Insinuaba con ello que una mujer no puede pagarse su propia taza de café? ¿Qué dependemos económicamente de ellos? Y cuando le dije que era un macho facho del patriarcado opresor ¡me preguntó si tenía la regla! ¡Sucio machista!

T.- Bueno, si me permite opinar, no me parece que el incidente…

G. S.- Incidenta.

T.- ¿Perdón?

G. S.- Fue un incidente protagonizado por una mujer. Así que fue una incidenta.

T.- Con el debido respeto, esto ya me parece de chiste.

G. S.- De chista, si no le importa.

T.- De acuerdo. ¿Cómo se financia su asociación?

G. S.- Recibimos subvenciones del patriarcado opresor. Eso, sumado al dinero que nos ahorramos en maquinillas de afeitar, es suficiente para fabricar nuestras pancartas con mensajes de resentimiento.

T.- Antes dijo que la mayoría de personas de su asociación son mujeres. Eso quiere decir que hay algunos hombres en ella.

G. S.- Así es. Tenemos a cinco o seis. Se portan bien. Les sacamos a pasear, y a veces hasta le dejamos sentarse a la mesa con nosotras.

T.- ¿Eso que ha dicho no le parece un poco ofensivo?

G. S.- ¿Ofensivo? ¡Jamás tratamos mal a nuestros manginas!

T.- Bueno, le agradecemos su tiempo, señora Sttutmeyer. Creo que hemos acabado.

G. S.- Acabada.

T.- Sí, lo que usted diga.




miércoles, 25 de marzo de 2015

Los 11 puntos del neofeminismo



¿El término feminazi es correcto o es otro intento de deslegitimar el movimiento feminista por parte del patriarcado opresor?

Todos sabemos, a grosso modo, qué es el nazismo. Podríamos resumir que fue un régimen cruel, que llevó al genocidio frío, calculado y sistemático de judíos, gitanos, discapacitados, opositores políticos y otros. El nazismo se sustentaba en los principios del nacionalsocialismo, un movimiento político derivado del fascismo italiano. El primer tipo que acuñó el acrónimo feminazi es un político conservador (y machista, todo hay que decirlo) llamado Rush Limbaugh. Sin embargo, las feministas radicales o feminazis, no se sienten identificadas con el término (evidentemente) e, incluso, niegan la existencia de asociaciones de feminismo radical.
El feminismo radical (según las feministas radicales) es un invento del omnipresente patriarcado opresor, para deslegitimar el movimiento feminista y continuar el régimen de opresión machista. No existe feminismo radical. ¿Seguro? Para defender la tesis de que el feminismo radical, hembrismo, feminazismo (o cómo carajo quieras llamarlo) no existe, se esgrimen argumentos que pueden parecer lógicos para el no observador, o el no familiarizado con las trampas argumentativas y las falacias lógicas.
Analicemos, por ejemplo, las trampas dialécticas que utiliza Montserrat Barba Pan en un artículo donde niega la existencia del hembrismo (que son básicamente dos):
Expone que el hembrismo no existe porque grupos religiosos como Boko Haram secuestran y explotan sexualmente a cientos de chicas. O porque muchos países violan derechos fundamentales de la mujer. Si nos detenemos un ratito a pensar (yo creo que bastan cinco segundos) adivinaremos la falacia que esconde esta pésima argumentación. El argumento se podría simplificar como “el hembrismo no existe porque existe el machismo”. Como si el hecho de que exista algo significa necesariamente que no existe lo opuesto. Exactamente como decir que no existe el asesinato porque existe la violación. O que no existan los gatos porque, de hecho, existen perros.
La otra trampa dialéctica que emplea es también fácil de desarticular. El feminazismo es incorrecto porque lo acuñó un tipo de la extrema derecha estadounidense. En principio, este “argumento” puede parecer algo más complicado de desarmar, pero si estudiamos los tipos de falacias y trampas argumentativas veremos que encaja a la perfección con una de ellas; el llamado ad hominem, o ataque a quien argumenta y no al argumento en sí. Monserrat Barba Pan niega que exista el feminazismo porque quien lo acuñó es un tipo poco recomendable (probablemente sea lo único en lo que estamos de acuerdo). Pero, seamos serios, ¿invalida un argumento el mero hecho de que, quien lo esgrime, es un tipo reprochable? Pues no. Si Hitler dijera, por ejemplo, que las guindillas son picantes, ¿tendría sentido decir que es una afirmación falsa o incorrecta porque es un cruel genocida el que la ha emitido?
Pero ahora vayamos al grano, ¿feminazi es un término real o una invención machista? Como he dicho, el nazismo se fundamentaba en la ideología política del nacionalsocialismo que Joseph Goebbels, ministro de propaganda, conocía a la perfección. Goebbels, a su vez, resumió lo que para él era la propaganda en once puntos. Los famosos once puntos de Goebbels. Comparemos sus once puntos con las características del feminismo radical, para ver si el parecido justifica la validez del término.

1.Principio de simplificación y del enemigo único.Adoptar una idea o símbolo para individualizar al enemigo.

¿No es lo que hacen las feminazis cuando hablan constantemente del omnipresente “patriarcado”?

2.Principio del método de contagio.Reunir todos los adversarios en una masa individualizada.

Para las feminazis, todo aquel que discrepe con sus principios forma parte del patriarcado. No sólo los hombres. Las mujeres que se opongan a lo que el feminismo radical considera justo, como la custodia monoparental impuesta de la mujer, o aquellas que no se identifique con la Ley Integral de Violencia de Género también forman parte del patriarcado opresor, aunque como víctimas a las que la sociedad machista han lobotomizado el cerebro.

3.Principio de la transposición.Si no puedes negar las malas noticias, distrae la atención con otras.

¿No es oportuno que ninguna mencione que más de diez hombres fueron asesinados por sus parejas en 2014? ¿Qué desde 2006 se hallan suicidado 630 hombres que lo perdieron todo en sus procesos de divorcio? ¿O que sólo en Madrid se registrase en 2006 más de 2.500 delitos cometidos por parejas (o exparejas) femeninas? Uno podría decir que los casos inversos son más numerosos (aunque tendríamos que entrar en ciertas apreciaciones que dejo para futuros posts), pero no que la violencia femenina no exista (o sean casos “aislados”).

4.Principio de la vulgarización.Adaptar el nivel al menos inteligente de los individuos a convencer.

Utilizar consignas sencillas de aprender y que no requieran de esfuerzo mental para recitar como “machete al machito”, “ante la duda, tú la viuda”, o expresiones como “machirulo”.

5.Principio de la exageración y desfiguración.Convertir cualquier anécdota en amenaza grave.

Como, por ejemplo, criminalizar el piropo y elevarlo al estatus de agresión sexual, frivolizando el verdadero acoso sexual que sufren muchas.

6.Principio de orquestación.Repetir las mismas ideas una y otra vez.

Las monotemáticas feminazis repiten las consignas arribas descritas una y otra, y otra vez.

7.Principio de renovación.Emitir informaciones a un ritmo tal, que no permita réplica.

Personalmente, me sentí muy identificado con este punto, ya que he tenido la oportunidad de “conversar” con algunas feminazis y todas han seguido un mismo patrón (como si hubiesen sido adoctrinadas con una especie de mein kampf hembrista), bloquearme en twitter antes de que yo pudiera responderles.

8.Principio de la verosimilitud.Construir argumentos a través de informaciones fragmentarias.

Como ha hecho la citada Montserrat Barba Pan, negando la existencia del hembrismo porque un grupo extremista rapta muchachas en Nigeria…

9.Principio de la silenciación.Acallar cuestiones que no favorecen al movimiento.

No mencionan que España (el terrible y opresor patriarcado) es el país europeo que más favorece a la mujer en los divorcios en detrimento de los hombres de toda Europa (entre otras cosas que dejaré para futuros posts).

10.Principio de la transfusión.Operar a partir de un complejo de odios y prejuicios.

Creo que todos hemos oído alguna vez “argumentos” como que la mujer ha estado supeditada al machismo durante miles de años (como si eso justificara que ahora la mujer deba oprimir al hombre durante miles de años). Argumentos de incitación al odio, la revancha y la segregación de género. La mujer contra el hombre.

11.Principio de la unanimidad.Convencer a través de la unanimidad de pensamiento.

Basada en la falacia ad populum. Básicamente es el famoso “si todo el mundo piensa así, será por algo”. De este modo, hay pensamientos socialmente aceptados como el “como una madre, un padre no te va a querer”. Todo el mundo lo acepta como verdadero, como una certeza científica, sin siquiera cuestionarlo. Y todo porque “es lo que dice todo el mundo”. ¿Cuántas decenas de miles de madres ponen trabas a los padres para visitar a sus hijos? ¿Se pueden considerar buenas madres quienes, por motivos egoístas disfrazados de “es lo mejor para el niño”, impiden que su hijo tengan relación con sus propios padres?



En base a esta comparativa, ¿se puede decir que el término feminazi es incorrecto? Bueno, me imagino que de todo hay en la villa del Señor. A lo largo del artículo he dejado algunos cabos sueltos con la promesa de tratarlo más a fondo en futuros posts. Así que, lo prometido es deuda. 


¡Saludos!






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